Historia de la Subrogación de Tracy

¿¿Gemelos??

La segunda experiencia de subrogación de Tracy tomó un nuevo giro. Ella y la Futura Mamá (“D”) recibieron embriones y ¡ambas quedaron embarazadas!. Así que, Tracy daría a luz la niña que ellos siempre habían soñado y “D” daría a luz el hijo que siempre habían esperado tener. ¿¿Gemelos??. ¡Bueno, algo parecido!

Algunos se preguntarán por qué esta Pareja solicitó nuestra subrogación cuando ellos podían tener un bebé. Bien, pues esta tentativa llegó después de muchos, muchos años de esterilidad. Habían perdido la esperanza y fueron a ver al Dr. Garzo por su extensa experiencia en Subrogación IVF. Él intentó convencerles para que le dieran una oportunidad para ayudarles antes de intentar la subrogación, pero habían pasado tantos años sin éxito que no podían estar de acuerdo. Así que se llegó a un arreglo.

Tracy y “D” lo pasaron bien compartiendo sus experiencias y acudiendo a las visitas de cada una. El apoyo de Tracy durante el embarazo de “D” fue pasmoso. La máxima preocupación que sentíamos era la idea de que ambas dieran a luz al mismo tiempo y no fueran capaces de apoyarse la una a la otra durante los dolores previos al parto y el parto. Pero como el destino deparó, “D” dio a luz un mes antes, el 23 de Junio del 2000, exactamente 3 semanas antes de que lo hiciera Tracy. Spencer pesó unas sanas 6lb 3oz. Por supuesto, la reflexión de un bebé pesando más de 6lb un mes antes nos causó algo de preocupación (temor, realmente) ya que nos preguntábamos cómo sería de grande la niña que Tracy llevaba dentro. Pero era una niña, ¿¿ normalmente no son más pequeñas?? Bueno, pues el 14 de Julio del 2000, 3 semanas después de que Spencer hiciera su llegada, su hermanita llegó pesando exactamente ¡3 libras más!. Emily pesó ¡¡unas enormes 9lb 3oz!!

Por suerte “D” se recuperó de su Cesárea y estuvo en condiciones de asistir al parto de Tracy, junto al Papá de Emily y su hermano mayor, Spencer. Tracy tuvo un apoyo extra durante el parto ya que su hija, Kaitlin, estaba entre la asistencia. Fue sorprendente lo atenta que estuvo con su Mamá durante los dolores previos y el parto. Por un momento pensé que ¡iba a ayudar al Dr. Blake en el parto!. Cuando todo acabó, pregunté a esta niña de 6 años lo que pensaba sobre la experiencia del nacimiento. Me anunció sin vacilar: ¡”Está bien, pero yo no voy a tener un niño hasta que tenga 94 años!”. Hey, Dr. Garzo, ¡ese sería un embarazo para las revistas médicas!

Felicidades para todo el mundo y méritos extra para Tracy por hacer esta experiencia doblemente maravillosa para su Pareja.