Randi Caporale, mi historia personal

Para mi, la idea de convertirme en Madre Subrogada sucedió después de que mi marido, Charlie, y yo, decidimos que nuestra familia ya estaba completa. Con dos niños que criar, Ben & Aiden, sentimos que teníamos suficiente para mantenernos ocupados. Soy muy afortunada por haber experimentado ser madre de un niño por adopción y de otro niño que nació biológicamente. Estas experiencias me mostraron que el amor por un hijo no proviene del embarazo o del proceso de nacimiento. Viene del corazón. Así es como supe que podía ayudar a alguien en este especial camino y me sentí en cierta medida empujada a llevar la alegría de la maternidad a alguien menos afortunado que yo.

Cuando le comenté a Charlie la idea de la maternidad subrogada, por supuesto pensó que estaba loca. Le expliqué que yo había disfrutado estando embarazada y que era triste pensar que no volvería a experimentar esa sensación otra vez. Luego, tras compartir la información de Building Families con él, me apoyó en intentar alcanzar otro de los objetivos de mi vida. Una vez que conocimos a nuestra primera pareja de futuros padres, se le despejaron todas las dudas. Es duro explicar lo que ocurre en ese momento que conoces a la pareja a quien vas a ayudar a formar la familia que han soñado durante tanto tiempo….demasiado tiempo. Nuestro lazo con este matrimonio tan especial sigue manteniéndose igual de fuerte desde que yo dí a luz a sus mellizos en 2007. Pero mi experiencia en la maternidad subrogada no había acabado aún. Fuí capaz de ayudar a otro matrimonio a completar su familia, !pero esta vez los bebés vinieron de uno en uno! En 2012, nació su hija y en 2015, les ayudé a tener a su hermano pequeño.

Ahora, casi una década después de conocer a Carol por primera vez, trabajo con ella y con el resto del equipo de BFI. Mi tarea es explicar a las potenciales Madres Subrogadas esta maravillosa opción y que se animen a llevarla a cabo con nosotros. Mis experiencias personales fueron clave para prepararme para este trabajo. !Y, teniendo en cuenta que no puedo estar embarazada todos los días de la semana y todas las horas del día, es enriquecedor saber que sigo echando una mano en seguir construyendo familias!